El maestro del timple estará en Córdoba


Creo que no queda entrevista en la que no haya surgido esta pregunta, “Pedro, ¿qué es el Timple?”, o, ¿qué es el Timple para Pedro Izquierdo?”. A veces realmente el entrevistador es cierto que no sabe qué es el Timple, o la zona donde se hace la entrevista y a la gente a la que va dirigida seguramente no lo sabe, por si es otro país, otra provincia, u otra cultura. Pero a veces es aquí, en Canarias, y se suele hacer esa pregunta por querer dar un aire como de misticismo a la conversación, como esperando una respuesta rimbombante, hortera al fin y al cabo. Pues bien, ahora me siento frente al ordenador para escribir estas líneas y me hago yo esa pregunta: ¿qué es el Timple?

Me alegro de hacerme esa cuestión, porque puedo decir que el Timple es el sonido de Canarias, el instrumento representativo de las islas, la voz de un pueblo que siente su tierra, que la ama y que expresa por medio del camellito sonoro sus sentimientos, con las folías y las malagueñas, sus alegrías con las isas, la socarronería y el sentido del humor con las polkas. Y quedaría muy sentido y encajaría a la perfección en aquel tipo de pregunta mística. Y bueno, no está mal, lo puedo compartir, es lo que mucha gente quiere escuchar ya que le hace sentirse más canario, aunque sea de boquilla, pero como fachada impresiona.

Lo cierto es que el Timple es mucho más simple que eso, pero a la vez mucho más complicado y comprometido de exponer y acertar.

…Sólo sé que nada sé, cuanto más conozco el Timple más difícil se me hace, interpretarlo, componer para él… cada vez le tengo más respeto, llego hasta sentirle miedo. Cuántas más cosas aprendo de él, más cuenta me doy de que menos sé.

Con lo simple que sería decir que el Timple es un instrumento de cuerda pulsada, construido en madera y familiar de la guitarra pero de dimensiones más reducidas y por tanto de sonido más agudo.

El Timple absorbe mucha cantidad de mi tiempo. Dedico tiempo de estudio para mis conciertos, tiempo para componer música para Timple, tiempo para preparar material para mis alumnos, tiempo para investigar nuevas posibilidades, tiempo para dar clases a mis alumnos, tiempo para buscar repertorio de otros instrumentos y poder adaptarlo a él, tiempo para ir a visitar a los luthiers y artesanos, tiempo para escuchar a los timplistas, a los nuevos y a los experimentados, tiempo para hablar de él, tiempo para escribir de él… El Timple, para mi es tiempo; también.

El Timple también es espacio para mí, ya casi no sé dónde poner mi creciente colección de veintidós Timples (hasta hoy).

El Timple también es billete de viaje. Me ha llevado a sitios donde nunca hubiera ido si no fuera por él.

El Timple ha sido un genial relaciones públicas, gracias a él he conocido gente muy interesante que me ha aportado muchísimo como músico y como persona.

El Timple ha sido para mí desde entretenimiento infantil, hasta hobby, me ha sido de “Celestino”, y ha pasado a ser mi sustento y mi aportación al sustento de mi familia.

El Timple me lo ha dado todo, mi mujer, mis amigos, mi casa, mi coche, mi guitarra, mis otros instrumentos, mi trabajo, mi forma de ser y de pensar supongo que también, lo poco y/o mucho que sé sobre la vida, la música, las personas, las cosas…

El Timple es naturaleza, nace de ella, de un árbol que puede dar de comer su fruto al hombre, puede llegar a ser un trozo de madera seca, y seguir dando de comer al artesano que habilidosamente ensambla las piezas y crea el instrumento, que más tarde tocará un timplista y seguirá la cadena. Es impresionante que de un trozo de madera pueda salir un Timple, y no sólo el Timple, sino toda la estela que deja a su paso, personas, cosas, sensaciones, emociones…

No hay que quedarse con lo superficial del Timple, …que si tiene cuatro o cinco cuerdas, que si más grande o más chico, que si tantos o menos trastes, que si de moral, que si de cedro… En esto es importante llegar a un acuerdo, para definirlo y no desvirtuarlo, pero no es lo más importante. Tampoco es lo importante si aquel o este timplista es mejor o peor, creo que por ahí no vamos a ningún lado bueno, y si el Timple hablara creo que diría que no se trata de competir ni comparar. Opinaría igual que yo, en que la música no es para competir, sino para compartir. Lo que de verdad importa es el uso que se le dé. Lo que hace disfrutar, a alumnos, a público a intérpretes. No conozco una historia con final fatal en la que sea el Timple el culpable, ni que haya transmitido malos sentimientos, seguro que si la hay fue por otros factores.

Pues bien, simplemente eso, el Timple es un instrumento por el cual uno puede hacer música.

(Artículo publicado por Pedro Izquierdo en el blog etnografiayfolclore.org) 

Su concierto

Pedro Izquierdo actuará el viernes, 6 de julio, en la Sala Polifemo del Teatro Góngora a partir de las 21:30 horas. Será dentro del ciclo Cordofonías. La entrada es de 12 euros. Actuará, como hace desde 1999, con el guitarrista y arreglista Carlos Mozzi.

Para más información y compra de entradas, pinche aquí


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